El sol volvió después de casi una semana completa de lluvia.
Bogotá parecía otra ciudad bajo la luz clara de la mañana. Las montañas se veían nítidas otra vez, el aire estaba más limpio y las calles recuperaban lentamente ese movimiento acelerado tan típico de la ciudad.
Y, de alguna manera, yo también me sentía distinta.
Más despierta.
Más presente.
…
Aquella mañana decidí trabajar desde casa.
Tenía reuniones virtuales más tarde, pero por primera vez en años ya no sentía la necesidad de estar