La orden de Spencer de llegar tarde a la oficina se sintió como una burla del destino. Justo cuando llegué a casa, arrastrando mis pies cansados y desprendiéndome del costoso vestido de seda, el teléfono vibró con una urgencia brutal. Era el hospital.
—Señorita Donovan, lamentamos la hora. Su padre ha sufrido una descompensación severa. Necesitamos realizar una operación de emergencia. La ventana es estrecha.
El cansancio se evaporó, reemplazado por un terror frío. Corrí al hospital, el traje d