El agotamiento era un peso tangible que se había instalado en mis huesos. El esfuerzo de mantener dos personalidades, una pulcra y la otra empapada en aceite, me estaba drenando. Las noches en el almacén se habían alargado; la reparación del Huayra de "Rogue" era un rompecabezas mecánico tan absorbente como peligroso, y Liam no dejaba de presionar.
Hoy era el día de la recepción benéfica. La "fachada" que Spencer necesitaba para ablandar a los inversores.
Me puse el vestido de Aether Corp que m