[Narrado por Spencer]**
El motor bajo el capó era una bestia indómita, pero mi mente estaba en un estado de calma gélida. Era la misma concentración que usaba para cerrar acuerdos multimillonarios, pero esta vez, el activo que estaba en juego era mi alma.
A mi lado, el coche de Thorne rugió. Pude ver la silueta de Casey en el asiento del copiloto; estaba rígida, sus ojos fijos en la pista.
**¡La señal cayó!**
Ambos coches salieron disparados, quemando caucho contra el asfalto. Thorne no perdió