El lunes en la oficina, la tensión entre Spencer y yo estaba al límite, cargada por la intensidad de mis dos vidas. Los pequeños gestos de la semana anterior habían desaparecido, reemplazados por una distancia fría y calculada.
Spencer estaba inusualmente irritable. Su escritorio se había convertido en una trinchera de papeles y frustración.
—El informe de adquisición es inaceptable, Casey. Los números están mal, la proyección es demasiado conservadora. No puedo tener distracciones en este mome