Seguía lloviendo, claro que dentro de ese lugar no se notaba, solo se escuchaba la lluvia cada que la campanilla de la puerta sonaba delatando que esta se abría dejando entrar a más personas quienes cerraban sus paraguas mojados.
Veía atento a cada una de esas personas, tenían muchos papeles en aquella mesa y hablaban cosas que apenas entendía. Estaba tranquilo, tenía un sándwich de jamón y queso derretido en las manos, estaba calientito justo para el día, además de un tazón de té con leche, au