La Gala de la Fundación Cavalli era, sin lugar a dudas, el evento social y financiero más importante del año en Tokio. Los salones del majestuoso hotel de lujo estaban decorados con una riqueza desmedida. Para Dante Volkov, mantener el nombre original de la fundación no era un homenaje, sino un movimiento estratégico y desesperado para limpiar su imagen pública tras la polémica destitución de Isadora.
Él se encontraba de pie cerca de la entrada principal, vistiendo un esmoquin impecable y forza