Capítulo 38. Ella no es una dama
Connor Beaumont estaba sumergido en un silencio que solo el poder y el dinero pueden comprar. En su despacho de la firma, el aire acondicionado zumbaba apenas como un susurro, pero en su mente el ruido era ensordecedor. Intentaba concentrarse en los folios de un caso de fusión corporativa, pero las palabras se emborronaban. Cada vez que cerraba los ojos, veía a Becca en la cama, rota por el silencio y la humillación. Sabía que tenían un problema grave: la intervención de Zoraya y Jazmín estaba