Los ojos de Holly se agrandaron al verme.
—Dime, así no te parezco, ¿Cómo dijiste? ¿adefesio?
Abrió la boca como un pez, sonreí anchamente.
Entonces vi lo que tenía puesto, era un vestido que hacía relucir sus curvas, sus pechos blancos rebosaban en el escote, su cintura le formaba pequeña y sus caderas anchas, ese color le favorecía demasiado a su piel exquisita.
La atraje hacia mí y la besé.
—Hum… Adam—se quejó, pero me abrí paso en su boca, jugué un poco con su lengua—, llegaremos tarde—inte