Esto había salido mucho mejor de lo que pensé.
Ahuequé mis manos entre nosotros, tomando su miembro y comencé a mover mis manos con maestría, subiendo y bajando, Adam me miraba fijamente, con la boca entre abierta, sus pupilas dilatadas, su piel enrojecida, sus manos apretaban mis nalgas aún más.
Me acomodé para dirigirlo hacia mí, ambos gemimos con fuerza cuando nos unimos.
—Holly—su aliento me golpeó el rostro.
Apretujó mi playera, la elevó para dejarme los pechos al descubierto, comencé a mo