C83. El espejo de la inocencia.
Giovanni Ferrari
La puerta lateral del jardín de invierno se abrió con un crujido suave. Alicia entró primero, con el rostro pálido y los dedos apretados alrededor de la mano de Anabella.
La niña caminaba con pasos cortos, mirando las enormes estatuas de mármol con una mezcla de curiosidad y miedo. Me acerqué a ellas de inmediato, bloqueando la visual hacia las escaleras principales. El aire en la villa se sentía espeso.
—Gracias por venir, Alicia —dije en voz baja, ofreciéndole un asentimient