C93. La última tierra.
Giovanni Ferrari
La villa Ferrari se había transformado en un santuario frío durante el velatorio. El olor espeso de los cirios y las coronas de flores llenaba el gran salón de mármol. Políticos, empresarios, socios y trabajadores de la empresa desfilaban frente al ataúd de Francesca, dejando un murmullo constante de pésames falsos que me revolvía el estómago. Yo me mantenía de pie junto al féretro, con la mandíbula tensa y el traje negro impecable, sosteniendo el peso de las miradas de todo Pa