C95. Capítulo final. El pacto del puerto.
Giovanni Ferrari
El amanecer sobre el puerto de Palermo no traía los colores vivos del verano mediterráneo. Era una franja gris, cortada por las siluetas de las grúas de carga que se alzaban como gigantes de hierro contra el cielo de Sicilia. El viento soplaba con fuerza, arrastrando el olor a salitre, gasóleo y madera mojada de los muelles. Aparqué el coche frente a la zona de acceso privado de las oficinas aduaneras de la empresa Ferrari.
Miré de reojo al asiento del copiloto. Sebastián estab