C80. El eco del vacío
Giovanni Ferrari
El sonido de los pasos de Sebastián alejándose fue como una ráfaga de metralla. Cada zancada suya contra el suelo de mármol retumbaba en mis oídos, marcando el final de algo que nunca pudimos construir. El pasillo quedó sumergido en un silencio gélido, roto solo por el sonido de las fotos de "Perla" que seguían desparramadas a nuestros pies, como los cadáveres de una guerra que nadie ganó.
Miré a Francesca. Estaba hundida en el sillón, con las manos aferradas a los brazos de te