C79. La última tormenta.
Giovanni Ferrari
Me solté de la mano de Francesca con la delicadeza de quien manipula cristal antiguo. Ella seguía sumida en ese sueño profundo, el primero en años que no estaba interrumpido por la tos o las pesadillas. Me vestí en silencio, sintiendo el peso de mis años en cada músculo. Al salir al pasillo, el frío de la villa me recibió como una bofetada.No caminé ni diez metros cuando lo vi. Sebastián estaba apoyado contra la pared, justo frente al cuadro de nuestro escudo familiar. Tenía el