C26. La tregua de papel.
Giovanni Ferrari
Dos semanas después de que los carabinieri nos notificaron la orden, el silencio en la finca era, por primera vez, real. No era ese silencio espeso y cargado de amenazas de antes, sino una calma ganada a base de autoridad y de billetes bien repartidos en los despachos judiciales de Roma.
Había reforzado la seguridad con hombres que no conocían el miedo ni la piedad; profesionales que entendían que mi propiedad era tierra sagrada. Si alguien se asomaba por las colinas con una c