C11. El heredero de Roma.
Giovanni Ferrari
Roma ardía bajo un sol de agosto que no daba tregua. El calor se filtraba por las grietas de la historia, asfixiando incluso a las estatuas de las plazas.
En nuestra villa, el aire acondicionado zumbaba con un esfuerzo inútil; la tensión en la habitación de Francesca era más sofocante que el bochorno exterior. Ella estaba en su octavo mes.
Su vientre, redondo y pesado, parecía una carga excesiva para sus piernas delgadas, que apenas lograban sostener el peso de nuestra estirp