Capítulo 72. El refugio.
El reloj de la mesa de noche marcó las ocho de la mañana. El silencio en la habitación principal del búnker era absoluto. No había alarmas. No había disparos. La luz amarilla de la lámpara creaba una burbuja cálida y segura.
Liam abrió los ojos. No se movió. Tenía el brazo derecho entumecido bajo los hombros de Olivia. No le importó. Giró la cabeza sobre la almohada. La miró.
Olivia dormía de lado, pegada a su pecho. Su respiración era suave. Lenta. El agotamiento la había vencido por completo.