Capítulo 42. La presa fácil.
Lidia las vio desde la ventana cuando apenas llegaron. Desde que regresó y supo que sus hermanas habían salido con Andrés. Se había situado allí para verlas llegar.
Vio a Olivia bajar del Ferrari como si fuera dueña del mundo. El vestido rojo. Los tacones. Esa cara de heroína que siempre ponía cuando todos la miraban.
Claritza iba detrás. Lloraba, sí. Pero hasta llorando se veía bonita. Hasta llorando, la gente la miraba con lástima, con ganas de ayudarla.
Siempre ellas.
Siempre las mayores.
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