Capítulo 18. La intrusa.
Probó el segundo. Cerrado con llave.
—Maldita sea —dijo bajito.
Obvio que Liam no iba a dejar sus cosas abiertas. El tipo era un obsesivo y tampoco era idiota.
Miró para todos lados. Libros, maquetas de edificios, premios... todo muy ordenado.
—Piensa como él —se dijo—. Si tuvieras un secreto sucio, ¿dónde lo meterías?
Andrés le había dado el dato: Busca en el escritorio. Hay un botón secreto.
Olivia se arrodilló. Empezó a tocar la madera por debajo de la mesa. Pasó los dedos buscando alg