Capítulo 13. Estás a salvo conmigo.

La respiración de ambos se mezcló. Lidia levantó el rostro. Quedaron a milímetros de distancia. El miedo y la tensión física explotaron al mismo tiempo.

Alexander le rozó los labios con los suyos. Un roce áspero. Caliente. Dominante.

Lidia contuvo el aliento. Sus dedos apretaron más la camisa de él.

Él se separó apenas un centímetro. La miró a los ojos oscuros. Su mirada no aceptaba ninguna réplica.

—No quiero que duermas en la habitación de huéspedes, Lidia —le informó él. Sus palabras fueron
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP