Capítulo 109. Quiero sentirte.
Claritza asintió, sintiendo cómo las lágrimas volvían a amenazar con brotar, pero esta vez no eran de dolor. Era la liberación de algo que había estado conteniendo durante años.
Lucas la tomó de la mano. No la levantó en vilo como antes. No la llevó contra la mesa de mármol. En lugar de eso, entrelazó sus dedos con los de ella con una calma que parecía desafiar la tormenta que se arremolinaba a su alrededor.
—Ven —murmuró, guiándola a través del penthouse.
La recorrieron juntos en un silencio q