Mundo ficciónIniciar sesiónEl veredicto llegó cuando la luz del atardecer comenzaba a filtrarse a través de los vitrales del Old Bailey, tiñendo la sala de tonos ámbar y carmesí que parecían presagiar tanto redención como condena.
Clara observó desde su posición junto a la mesa de la defensa cómo el jurado ingresaba en fila—doce rostros cuidadosamente neutros que habían sostenido su destino en sus manos durante ocho horas intermin







