Mundo ficciónIniciar sesiónLa biblioteca de la mansión Delacroix olía a cuero antiguo y decisiones que habían esperado demasiado tiempo para ser tomadas. Clara observó desde el umbral cómo Adrian permanecía de pie frente al ventanal, su postura rígida como la de un soldado esperando órdenes que sabía nunca llegaría a ejecutar. La luz de la tarde proyectaba sombras largas sobre el suelo de madera pulida, y el silencio entre ellos pesaba más que







