Mundo ficciónIniciar sesiónEl amanecer llegó demasiado rápido.
A las seis en punto de la mañana, los guardias vinieron por nosotros nuevamente. Esta vez no hubo cortesía en sus golpes a las puertas, no hubo tiempo para prepararse mentalmente. Solo órdenes secas: "Al patio. Ahora."
Seguí a Clara por los corredores del castillo, manteniendo la distancia profesional que había perfeccionado durante meses. Pero algo había cambiado desde ayer. Podía sentirlo en la forma en que sus hombros se tensaban cada vez q







