Mundo ficciónIniciar sesiónEl amanecer llegó con una niebla tan espesa que apenas podía distinguir mis propias manos. Las seis de la mañana en las Tierras Altas de Escocia, y el frío se colaba por cada capa de ropa que llevaba puesta.
Nos reunimos en el patio como nos habían ordenado. Seis herederos en fila, como soldados esperando la ejecución. Porque eso era lo que éramos, ¿no? Condenados que aún no sabían cuál sería su sentenc







