Mundo ficciónIniciar sesiónEl grito de Sophia resonó en el bosque como ave herida.
Luego, nada.
Solo silencio tan profundo que Clara podía escuchar su propio pulso martillando en sus oídos.
—¡Sophia! —Edward gritó desde algún lugar entre los árboles—. ¡Responde! ¡Por favor!
Per







