Helena todavía se estaba recuperando del impacto de lo que había sucedido esa mañana. Primero, ella le había contado al rey Ares lo que su amante le había hecho, pero él lo descartó como si nada hubiera pasado y procedió a presentarle un pergamino de matrimonio para que los firmara.
Eso la sacudió hasta la médula.
Ella no quería firmarlo al principio, pero le preguntó qué iba a hacer si descubría que ella era inocente, vio algo romperse dentro de él que la hizo querer demostrar que estaba equiv