Parte animal.
Ella asintió en silencio. Ella no tenía palabras para decirle. Había letras esparcidas por todo su cerebro y no tenía idea de cómo formar palabras que tuvieran sentido.
Mis necesidades sexuales.
Las palabras resonaron en su mente.. Su coño hormigueó de emoción y anticipación. Sus palabras estaban haciendo maravillas a su parte animal.
Cerró los ojos y respiró hondo odiando aquella reacción.
—No toleraré las tardanzas. Necesito que llegues y hagas mis cosas a tiempo. Tú estás a cargo de preparar