—He estado haciendo ejercicio —miente Valencia —. Estaba a punto de ir a ducharme cuando llamaste a la puerta.
—Ah, ¿sí? Bueno, puedo volver cuando hayas terminado —empieza a decir, pero niega con la cabeza.
—No, está bien. ¿Qué deseas? —Se asegura de que su voz suene exasperada.
Alfa Ace respira profundo. Eso le da una pista de lo que está a punto de decir.
—Quiero contarte la verdad sobre mi relación con Soraya. Sé que crees que ella está usando su aroma para usarme ahora que soy viudo, pero