Alfa Ace estaba trbajando en un inventario de la munición de la torre cuando recibe una llamada en su cristal transmisor.
—Es extraño —reflexiona mientras mira el cristal y trata de repasar mentalmente todos los contactos que conocía para ver de dónde viene. Los hombres lobo nunca consiguen contactos desconocidos como ese; prácticamente conocen a todo el mundo a su alrededor.
El beta Nicolás se acerca a él y echa un vistazo a la pantalla.
—¿Eh? ¿No es ese tu runa personal? ¿El que solo le das a