MAX
Tengo una cita que no puede esperar. Me dirijo a una cafetería discreta en un sector exclusivo, un lugar de techos bajos y luz tenue donde los hombres de negocios pesados resuelven los asuntos que no se firman en papel.
Voy a verme con Sergie, ya sabemos quien es, Si alguien sabe quién se mueve en el fango, es él.
Dimitri detiene el auto frente al establecimiento. Bajo con cuidado, manteniendo la compostura y entro. Sergie ya está sentado en una mesa al fondo, tomando un café negro cargado.