La oficina de Clara en Editorial Soler se había convertido en su cuartel general. Aunque los choques con Marcos eran constantes, la cercanía le permitía observar. Se dio cuenta de que la frialdad de Marcos no era solo una fachada, sino una armadura construida con precisión, diseñada para mantener a raya el mundo. Pero incluso las armaduras más fuertes tienen puntos débiles. Su misión ahora era encontrarlos.
Su primera aliada, aunque no lo supiera, sería Doña Elena Prieto. La veterana secretaria