37. No seré tu amante
Garrett miró la hora en el reloj, había intentado entrar a la discoteca, apenas llegó; pero no hubo manera. El guardia aseguró que era un lugar exclusivo y si no mostraba su tarjeta como miembro, no podía entrar.
¿Desde cuándo se necesitaba tener una tarjeta para entrar a una discoteca? No tenía idea. Los últimos meses, toda la diversión que tuvo, fue la compañía de un libro o una revista en el hospital.
Con frustración, se recargó contra el capó de uno de los vehículos es