66. Estoy ardiendo
66. Estoy ardiendo
La boda había sido un torbellino de emociones y tensión por la tardanza de Garrett, pero cuando él llegó, también lo hizo la tranquilidad y Nova pudo disfrutar del banquete entre risas, lágrimas y miles de promesas.
Nova apartó la mirada de la ventanilla y se concentró en el rostro sereno de Knox. Se veía tan guapo que un suspiro escapó de sus labios. Era su esposo.
Entrelazando sus manos, llamó su atención.
—¿Nerviosa? —preguntó Knox con una sonrisa.
La pregunta podía parece