34. ¿Fuiste tú?
34. ¿Fuiste tú?
El reconocimiento debió sorprenderlos, pero ambos se encontraban perdidos en la nube del placer que decidieron, relegar las preguntas para, más adelante. Ahora, simplemente eran dos cuerpos entregándose a la pasión sin medidas ni reservas.
Knox se mordió el interior de la mejilla para mantenerse cuerdo. Quería golpear el interior de Nova sin clemencia, pero esta era su primera vez en mucho tiempo y odiaría comportarse como un animal, porque no lo era.
—¡Aah! —gimió Nova, moviend