06. No soy la amante
06. No soy la amante
Una locura a la que había caminado por su cuenta al acompañar a Aiden a Houston, pero, ¿qué otra cosa podía hacer? Su jefe se veía terriblemente mal y ella tenía muy arraigado el sentimiento de agradecimiento.
Sin embargo, también tenía que ser honesta consigo misma. La jodida curiosidad de comprobar sus sospechas había influido lo suficiente para estar allí, de pie, viendo cómo los dos hombres se enfrentaban en un duelo de miradas. Como si no fuesen padre e hijo.
La tensió