Mundo ficciónIniciar sesiónCaroline estaba de pie frente a la mesa, cortando frutas. Marisol caminaba descalza, con una taza de café en la mano, observándola con media sonrisa.
- “Jamás pensé verte tan… doméstica”, bromeó Marisol, apoyándose contra la encimera. Caroline levantó la vista, divertida. - “Yo tampoco. Pero al parecer el embarazo convierte en rutina cosas que antes parecían impensables. Ahora mis batidos matutinos son casi sagrados






