Mundo ficciónIniciar sesiónCaroline desayunaba en el jardín interior, rodeada de un silencio extraño. La mesa estaba dispuesta solo para ella: frutas frescas, pan caliente, té. El mayordomo esperaba a un lado, respetuoso, pendiente de cualquier indicación. Caroline apenas probó un bocado. Su mente estaba en otro lado.
- “Necesito…”, dijo Caroline de pronto, rompiendo el silencio, “necesito ir a una clínica”. El mayordomo inclinó la cabeza. -






