Mundo ficciónIniciar sesiónCaroline cerró con cuidado la puerta detrás de ella. Caminó hasta la cama y se dejó caer en ella, con las manos apretando las rodillas. Sentía todo el cuerpo en tensión y la respiración irregular. Había sentido cómo se le rompía el alma durante el desayuno. Había tenido que contenerse frente a Leonardo mientras la presencia de Mariano la quemaba viva por dentro. Llevó las manos a la cara y se le escapó un sollozo breve. No podía ser. Mariano estaba allí, en la misma casa que ella, y era el he







