Mundo de ficçãoIniciar sessãoCaroline lo esperaba en la puerta de la pensión, con un vestido sencillo que había elegido con más cuidado del que admitiría. Mariano apareció puntual, con esa seguridad tranquila que siempre lo acompañaba.
- "Luces hermosa", dijo Mariano, y la miró con admiración, como no solían mirarla. - "¿Siempre eres tan directo?", cuestionó Caroline, sin poder evitar sonreír con timidez. - "Prefiero no dejar dudas", contestó él, ofreciéndole el brazo. Carolin






