CAPITULO 12 Le Ofrecí mi virginidad al CEO.
_ No.
Me limpio las lágrimas con la mano libre.
_ ¿Piensas que soy bonita? Sé que soy simple. Simplemente nunca me han gustado todas esas cosas de chicas.
Finalmente, sus ojos azules se desvían del camino para encontrarse con los míos, donde descansan por un largo momento antes de deslizarse hacia mis labios y más allá, donde mis senos presionan contra su pecho.
_ Te habría engañado tanto si te lo follabas como si no. Alégrate de no haberlo hecho.
No sé si eso me trae algún consuelo. Sé que n