Damián
La ilusión se extiende como una red de seda negra.
Fina, perfecta, seductora.
Una réplica exacta de la cabaña en la que estuvimos atrapados, cada grieta en la madera, cada sombra danzante sobre el suelo, cada suspiro que ella exhaló esa noche maldita… todo está ahí. Excepto yo. Yo observo desde el límite de la magia, entre dimensiones superpuestas, oculto tras el velo de lo intangible. A un paso de ella. A un abismo de distancia.
No se supone que me importe tanto lo que haga.
Y sin embar