Eva
Desde hace días, siento que mi cuerpo no me pertenece. Como si algo latiera dentro, algo viejo y oscuro, una fuerza que despierta con cada pensamiento, con cada emoción que no logro contener. Me miro las manos, las mismas que ayer parecían humanas, pero hoy vibran con una energía que no comprendo, y me asusta.
Camino por la habitación con pasos inseguros, tratando de encontrar una explicación racional, pero la lógica se desvanece ante el peso de lo imposible. Es como si estuviera conectada