37. Tablero de Ajedrez
El murmullo de los invitados apenas se disipaba cuando un tercer paso, más controlado y calculado, interrumpió la tensión entre Shaya, Santiago y Christian. Eryx.
Su presencia no era tan escandalosa como la de Christian ni tan posesiva como la de Santiago. Era distinta. El silencio parecía hacerse más pesado cuando él llegaba, como si la atmósfera reconociera que un nuevo equilibrio de poder estaba entrando en juego. Vestía un traje gris oscuro con corbata plateada, sencillo pero imponente. No