Cap. 115 ¿Esperar?
La cabaña era un suspiro de miseria en medio de un bosque olvidado. Las paredes de madera podrida apenas protegían del frío, y el único mobiliario era un colchón tirado en el suelo y una mesa coja. Pero para Chiara Sartori, en su huida desesperada, era un refugio.
Su pelo, antes una melena impecable que reflejaba su estatus, ahora caía en mechones desiguales sobre sus hombros. Teñido de un castaño vulgar que la hacía parecer una desconocida.
Los pupilentes de color miel ocultaban sus ojos oscu