Cap. 109 Retrocede ahora
En las escaleras de emergencia, Ares se pegó a la pared, el teléfono vibrando en su mano. Había enviado su ubicación. Sabía que en minutos, el edificio sería un campo de batalla. Pero no podía esperar. No podía quedarse quieto mientras su familia estaba ahí arriba, en la boca del lobo.
Respiró hondo. El ascensor de servicio. Era la única vía que los asaltantes no habrían considerado. Demasiado lento, demasiado expuesto. Pero para un hombre que no tenía nada que perder excepto todo, era el camin