Mundo ficciónIniciar sesiónLas últimas semanas del embarazo se sentían eternas. Era como si el tiempo jugara con nosotros, estirando los días y encogiendo las noches, como si el universo supiera que estábamos en una cuenta regresiva, pero se empeñara en no revelar cuándo llegaría el momento.
Mi cuerpo ya no era mío. Era un templo, una cueva sagrada dond







