Mundo de ficçãoIniciar sessãoEl cielo estaba cubierto de nubes grises, densas, como si el universo supiera que el día no merecía sol. La brisa era fría, pero no incómoda. Soplaba con ese tipo de fuerza suave que parece susurrar verdades que no pueden decirse en voz alta.
Frente a mí, el pequeño edificio del crematorio se alzaba sobrio, austero. Sin adornos innecesarios. Sin flores. Sin







