Mundo ficciónIniciar sesiónHabía una distancia silenciosa entre nosotros. No de esas que se marcan con gritos o portazos, sino de las que se filtran poco a poco como agua en una grieta: imperceptible al principio, hasta que un día el suelo se rompe bajo tus pies. Y eso fue lo que sentí al despertar sola por tercera mañana consecutiva.
La taza de café seguía servida en la barra de la c







